kiwi!

24 Octubre 2009

Todo lo que quiero

21 Octubre 2009

Yo sabía que nunca volvería; hay personas irretenibles. Entran en tu vida destinadas a salir de ella, puedes abrazarlas con todas tus fuerzas, pero lo máximo que consigues es que se vayan un poco más despacio, porque es imposible abrazarlas con suficiente fuerza.

Poe

20 Octubre 2009

Cuanto vemos o parecemos, no es si no un sueño dentro de otro sueño…

19 Octubre 2009

Estaba allí desde el primer momento,
en la adrenalina
que circulaba por las venas de tus padres
cuando hacían el amor para concebirte,
y después en el fluido
que tu madre bombeaba a tu pequeño corazón
cuando todavía eras solo un parásito.

Llegué a ti antes de que pudieras hablar,
antes aun de que pudieras entender algo
de lo que los demás te decían.
Estaba ya cuando torpemente
intentabas dar tus primeros pasos
ante la mirada burlona y divertida de todos.
Cuando estabas desprotegido y expuesto,
cuando eras vulnerable y necesitado.

Aparecí en tu vida
de la mano del pensamiento mágico;
me acompañaban…
las supersticiones y los conjuros,
los fetiches y los amuletos…
las buenas formas, las costumbres y la tradición…
tus maestros, tus hermanos y tus amigos…

Antes de que supieras que yo existía
dividí tu alma en un mundo de luz y uno de oscuridad.
Un mundo de lo que está bien y otro de lo que no lo está.

Yo te traje tus sentimientos de vergüenza,
te mostré todo lo que hay en ti de defectuoso,
de feo,
de estúpido,
de desagradable.
Yo te colgué la etiqueta de “diferente”
cuando te dije por primera vez al oído
que algo no andaba del todo bien en ti.

Exísto desde antes de la conciencia,
desde antes de la culpa,
desde antes de la moralidad,
desde los principios del tiempo,
desde que Adán se avergonzó de su cuerpo
al notar que estaba desnudo…
¡Y lo cubrió!

Soy el invitado no querido,
el visitante no deseado,
y sin embargo
soy el primero en llegar, y el último en irme.
Me he vuelto poderoso con el tiempo
escuchando los consejos de tus padres sobre cómo
triunfar en la vida.

Observando los preceptos de tu religión,
que te dicen qué hacer y qué no hacer
para poder ser aceptado por Dios en su seno.
Sufriendo las bromas crueles
de tus compañeros de colegio
cuando se reían de tus dificultades.
Soportando las humillaciones de tus superiores.
Contemplando tu desgarbada imagen en el espejo
y comparándola después con las de los “famosos”
que salen por televisión.

Y ahora, por fín,
poderoso como soy
y por el simple hecho
de ser mujer,
de ser negro,
de ser judío,
de ser homosexual,
de ser oriental,
de ser discapacitado,
de ser alto, bajo o gordo…
puedo transformarte
en un montón de basura,
en escoria,
en un chivo expiatorio,
en el responsable universal,
en un maldito
bastardo
desechable.

Generaciones y generaciones de hombres y mujeres
me apoyan.
No puedes librarte de mí.

La pena que causo es tan insostenible
que para soportarme
deberás pasarme a tus hijos,
para que ellos me pasen a los suyos
por los siglos de los siglos.

Para ayudarte a ti y a tu descendencia
me disfrazaré de perfeccionismo,
de altos ideales,
de autocrítica,
de patriotismo,
de moralidad,
de buenas costumbres,
de autocontrol.

La pena que te causo es tan intensa
que querrás negarme
y, para eso,
intentarás esconderme detrás de tus personajes,
detrás de las drogas,
detrás de tu lucha por el dinero,
detrás de tus neurosis,
detrás de tu sexualidad indiscriminada.
Pero no importa lo que hagas,
no importa a dónde vayas.
Yo estaré allí,
siempre allí.
Porque viajo contigo
día y noche
sin descanso,
sin límites.

Yo soy la causa principal de la dependencia,
de la posesividad,
del esfuerzo,
de la inmoralidad,
del miedo,
de la violencia,
del crimen,
de la locura.

Yo te enseñé el miedo a ser rechazado
y condicioné tu existencia a ese miedo.
De mí dependes para seguir siendo
esa persona buscada, deseada,
aplaudida, gentil y agradable
que hoy muestras a los demás.
De mí dependes
porque yosoy el baúl en el que has escondido
aquellas cosas más desagradables,
más ridículas,
menos deseables de ti mismo.

Gracias a mí
has aprendido a conformarte
con lo que la vida te da,
porque, después de todo,
cualquier cosa que vivas será siempre más
de lo que crees que mereces.

Yo soy, el sentimiento de rechazo que sientes hacia ti mismo. Yo soy, el autorechazo.

The xx – crystalised

15 Octubre 2009

no hacer nada

14 Octubre 2009

Sufrimiento sin causa. Dolor en vano. Angustia de la nada. Desgana sin razones. Motivaciones perdidas, dejadas en el olvido. Sin causa. Sin motivos. Sin esperanzas de la evidencia. El miedo al dolor, duele más que el dolor propio. Dejas pasar el tiempo, perdiendo tu vida. Tu vida que no es tuya, que está en tus manos, la puedes tener, pero no es tuya. El tiempo lo es todo. El tiempo cura, el tiempo duele, el tiempo olvida, el tiempo se pierde, y el tiempo no vuelve. Cada cosa a su momento, cada cosa en su debido lugar en el tiempo. Una vez pasado este momento, no vuelve a haber otro igual. Impotencia, arrepentimiento, impulsividad, egoísmo, romper con las normas de tu personalidad, por una vez en tu no vida. Hacer algo no solo por tu vida, si no por ti mismo. Hacer algo que abstractamente, también es una obligación y también es un deber. Love is pain, but nobody says that was it easy. No se puede evitar el sufrimiento, a veces es necesario para llegar a ser feliz.

Vincent

12 Octubre 2009

Vincent Malloy, tiene 7 años
es un niño amable pero algo uraño
es bueno, obediente y muy educado.
Pero el quiere ser como Vincent Price,
su idolo soñado.
No le importa vivir con su perro, su gato y su hermana,
aunque preferiría compartir casa con murcielagos y arañas.
Allí jugaría con los horrores que ha inventado,
y vagaría por los oscuros pasillos, solo y atormentado.
Cuando viene su tia Vincent parece un cielo
pero se la imagina sumergiendola en cera hirviendo, para su museo.
Hace experimentos con su perro Abercrombie,
con el fin de crear un horrible zombie,
con ese aspecto terrorifico para los hombres
buscaría sus victimas por la niebla de Londres.
Pero él no solo piensa en crímenes violentos,
Vincent pinta y de vez en cuando lee cuentos,
mientras otros niños leen tebeos de acción,
a Vincent es Edgar Allan Poe quien llama su atención.
Una noche cuando leía una historia horripilante,
algo le hizo palidecer al instante
con tamaño disgusto su vida quedó derrumbada
pues su bella esposa, viva fue enterrada.
Debía cerciorarse de que había muerto,
e intentando desenterrarla, destrozó las flores del huerto.
Su madre lo envió a su cuarto como castigo,
desterrado en sus sueños a la torre del olvido,
sentenciado a pasar el resto de su vida,
con el retrato de su amada
que fue enterrada viva.
Y mientras lloraba sumido en la desesperación,
apareció su madre en la habitación,
y le dijo, si quieres puedes salir a jugar,
hace un día estupendo, lo puedes aprovechar.
Vincent trató de hablar, pero no pudo,
los años de aislamiento, lo volvieron casi mudo,
asi que cogió su pluma y se puso a escribir,
estoy poseido por esta casa, nunca volveré a salir.
Su madre le contestó, ni estás poseido ni estás medio muerto,
este juego tuyo es solo un invento,
eres Vincent Malloy, no Vincent Price,
y no estás loco ni atormentado caray,
tienes 7 años y eres mi hijo,
vete a jugar con otros niños, te lo exijo.
Y tras este toque de atención, abandonó la habitación,
pero cuando Vincent trató de sobreponerse,
las paredes empezaron a moverse,
crujían, temblaban, y su horrible locura la cima alcanzaba.
Vió a Abercrombie, su terrible esclavo,
y su mujer lo llamaba desde el otro lado,
de la tumba nacían sus ecos,
y de las paredes surgían manos de esqueletos.
Todas las desgracias que sus sueños atormentaban,
entraron en su vida mientras él gritaba.
Trató de escapar, de huir del horror,
pero su mustio cuerpo, se derrumbó por el dolor.
Y debilmente, casi sin voz,
recitó el cuervo de Edgar Alan Poe,
y mi alma de esa sombra que allí flota fantasmal,
no se alzará, nunca más.

Nara – Posthumus

11 Octubre 2009

Si una vela toco se que nada sentiré,
si me cortas es igual no sangraré.
Y yo sé que ella está viva,
y que muerta yo estoy,
pero sufro en realidad,
no direis que no es verdad,
aun me quedan lágrimas que derramar.

Si una vela toco se que nada sentiré,
sobre el hielo, bajo el sol no cambiaré,
y mi corazón responde,
aunque no late se rompe,
y yo sufro en realidad,
no direis que no es verdad,
y aunque se que muerta estoy,
aun me quedan lágrimas que derramar.